Test drive

Audi R8 V10 Plus

El exótico de los cuatro aros en plena madurez

Audi R8 V10 Plus

Audi R8 V10 Plus

El exótico de los cuatro aros en plena madurez

El Audi R8 es ya un invitado recurrente en nuestra recopilación anual de lo mejor del año en esta ocasión a través de una nueva y mejorada iteración, denominada V10 Plus que llegó al mercado este año.

En el R8, al igual que en las grandes obras de la literatura, conforme se acerca el final la historia se acerca a su clímax y  por lo tanto su mejor momento. El exótico súper deportivo de Audi que luce tan atractivo como el día de su debut en 2006 (no por nada es el segundo transporte favorito del playboy multimillonario favorito de todos, Tony Stark solo detrás de su espectacular y avanzada armadura) tiene en la versión V10 Plus el clímax de su incipiente historia, misma que ha alcanzado madurez y perfección.

Es un hecho que el futuro del R8 es tan brillante y prometedor como lo es el de la firma de los cuatro aros, después de todo se trata de un producto que le ha permitido al fabricante meterse de lleno en ese mundo de glamour que hace unos años estaba reservado solo para marcas como Ferrari, Lamborghini y uno que otro Porsche.

El Audi R8 V10 Plus no solo subsana las pequeñas imperfecciones que mostraba el R8, sino que de paso mejora en prácticamente todos los aspectos, logrando así una verdadera obra maestra. Empezando por el corazón, la sofisticada mecánica de diez cilindros, inyección directa y 5.2 litros entrega 25 caballos adicionales, para un total de 550 hp, mismo que se acopla ahora a una nueva transmisión S-Tronic de doble clutch y siete cambios y que de hecho es en sí la mejora más significativa que presenta el auto. Esta transmisión es suave y apta para el manejo citadino, mucho más refinada que la anterior R-Tronic de embrague robotizado. Como no podía ser de otra manera, la potencia es enviada a las cuatro esquinas a través del sistema quattro, que en este caso presenta un ajuste que prioriza al eje posterior, en aras de ofrecer un manejo más deportivo.

Los frenos ahora son de discos carbono – cerámicos, por lo que está de más comentar que las distancias y efectividad aun en condiciones de uso intenso son muy superiores, asimismo la marca lo ha sometido a una dieta que le ha permitido perder 58 kilos, quitando componentes como el sistema de ajuste eléctrico para los asientos.

Estéticamente, también hay modificaciones  como faros y calaveras de LEDs, nuevo diseño de rines, nuevas salidas de escape y el uso masivo de fibra de carbono para interiores.


En la pista

Tanto ascenso como descenso del habitáculo resultan en una operación algo complicada, el asiento que ofrece enormes soportes de sujeción lateral está muy cerca del piso, lo que aunado con el toldo también bajo obliga a una maniobra un tanto incómoda, pero que también hay que decir, se efectúa con todo gusto y una gran sonrisa en la cara.

Al encenderlo, la nota del V10 domina los sentidos y nos advierte de lo que está por venir. El R8 acelera con mucha contundencia, bien plantado en el piso y comunicando absolutamente todo lo que sucede en esa frágil comunicación entre el auto y el asfalto. El motor sube de vueltas con mucha facilidad y pronto se encuentra girando a 8,000 rpm, momento en que un jalón a la paleta derecha que está detrás del volante, nos entrega un cambio instantáneo para seguir incrementando la velocidad con un brío sorprendente. Resulta inverosímil lo tremendamente distinto (y superior) que se siente este R8 V10 Plus gracias a la nueva caja de cambios, la aguja del tacómetro simplemente no cae.

Llega el final de la recta (que es más bien una curva larga y muy tendida) y queda claro que el nuevo sistema de frenos es tremendamente capaz, es decir pude haber frenado mucho más tarde. Al entrar a la zona de curvas, un pequeño serpentín es en donde el sofisticado deportivo de Audi muestra su mejor cara; es balanceado, preciso y ágil. Pareciera una bailarina de ballet que se mueve con gracia y soltura, haciendo creer al conductor que es un virtuoso del volante. Es tan noble y predecible que aun en manos inexpertas se puede disfrutar.

El Audi R8, aunque se encuentre en el otoño de su ciclo de vida sigue siendo un vehículo soberbio, que roba miradas y acelera el pulso de sus ocupantes, la versión V10 Plus es sin duda su nivel máximo de perfección, ya que ahora es un vehículo muy utilizable en situaciones de tránsito urbano al tiempo que ha mejorado como auto deportivo puro y duro. Este exótico es simplemente un infaltable en nuestro especial de Lo Mejor del Año y como buena pieza maestra literaria, un clásico que nunca pasará de moda.

 

 

Rubén Hoyo, Fotos: José Luis Ruiz recomienda