¿Cómo funciona el radar que usa la policía?
12/12/2013 Investigación

¿Cómo funciona el radar que usa la policía?

Te damos todos los detalles.

 

Quién no disfruta de manejar un auto a altas velocidades, la adrenalina que se genera, la sensación que otorga al volante. Sin embargo existe un aparato que cualquier conductor teme y además lo limita porque le indica a la policía a qué velocidad viaja, nos referimos al radar, el cuál tiene forma de “pistola” y es el instrumento ideal para generar una multa si estás circulando por encima de la velocidad máxima permitida.

Sin embargo seguro te has preguntado ¿Cómo es que funciona ese aparato tan peculiar? Bueno pues a continuación te damos la respuesta a esta cuestión.

Existen muchos tipos de radar pero todos trabajan bajo un mismo principio: generan una onda electromagnética en dirección al objeto a localizar, la onda percute y regresa a la antena del mismo. Examinando esta señal se conoce muchos datos del cuerpo detectado, en este caso la velocidad de crucero.

Las ondas electromagnéticas viajan en línea recta a una velocidad de 299,792.45 Km/s –esto sería poco más de mil millones de kilómetros por hora. Con esto podemos comprender que la lectura que otorga un radar de la policía es prácticamente instantánea.

Aunque uno pudiera pensar que el radar mide el tiempo que la onda tarda en regresar a la antena después de haber rebotado, no es así. De hecho se debe a un efecto denominado como Doppler, éste sucede cuando el cuerpo que recibe la señal se mueve con respecto a la fuente cambiando la frecuencia –ésta se refiere al número de oscilaciones que se generan en cada segundo- de la onda.

En otras palabras cuando el oficial de policía manipula el radar, éste envía la señal, después la onda choca con tu auto, el cual se encuentra en movimiento y altera la frecuencia de la misma, regresando a la antena. La medición entonces se realiza con la diferencia que hay en la frecuencia y con ello el radar puede conocer la velocidad a la que se traslada tu vehículo.

¿Qué opinas? Cuéntanos