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¿Qué costos escondidos implica tener un auto?

Te decimos lo que nadie te dice.

¿Qué costos escondidos implica tener un auto?

Adquirir un auto ya sea por necesidad o por el placer de manejarlo con lleva muchas responsabilidades, cuidados y riesgos que se ven reflejados principalmente en la economía de cualquier propietario.

Sin embargo cuando adquirimos un vehículo pocas veces se nos dice –así como en cualquier contrato o documento- lo que viene en las letras chiquitas y no tenemos ni idea de lo que se tendrá que pagar en caso de accidente, mantenimiento o una reparación especial.

Pensando en lo anterior  te decimos los principales gastos escondidos de tener un auto, aquellos de lo que nadie habla, nadie dice nada y que te ponen un buen susto cuando tienes que resolver un problema relacionado con tu auto.

1. Depreciación

Un gasto oculto de tener un auto, que pocos consideran, es la depreciación. Éste es el valor que tu auto obtiene con base en su uso y por el año. En el caso de los vehículos nuevos la devaluación es mayor que uno usado. Desde el momento que sacas tú unidad de la concesionaria, ya pierde su valor. Este costo no es algo que percibas al instante, pero cuando estés listo para venderlo después de un tiempo, no podrás conseguir mucho dinero por él como si fuera nuevo. Tú puedes minimizar este valor, investigando y comprando un auto que no se deprecie tanto como otros.

2. Costo de refacciones

Adquirir un vehículo importado que no tenga mucha demanda, es decir, que no es producido localmente conlleva escases de refacciones, por lo que si sufre un accidente o percance tendrás que importar la pieza o partes necesarias. Aquí el problema radica en dos cosas, primero te quedarás sin auto durante un lapso en lo que llegan las autopartes para arreglarlo, esto incrementa tus costos de transporte así como pérdida de tiempo; el segundo es el gasto por traer la pieza y que generalmente no es nada barato, puesto que si es muy rara de conseguir o tu auto no puede usar otra que no sea la específica, el precio se incrementa.

Adicionalmente te enfrentas a dos problemas, que una agencia de refacciones te prometa conseguir la pieza pero te cobrará mucho dinero por hacerlo, y si decides hacerlo por tu parte te metes en la problemática de importarla, con quién hacerlo o traerla por tu cuenta. Cualquiera de las dos maneras es tiempo y dinero que no tenías contemplado.

Es muy importante que cuando vayas adquirir un auto contemples no sólo si es bonito, si te agrada, si se maneja bien y si es lo que necesitas. Considera si requiere de piezas especiales que no sean tan fáciles de conseguir y que impliquen un costo alto dentro de tu presupuesto o si podrás pagarlo.

3. Costo de equipo especial

Si eres de los que te gusta equipar tu unidad con lo más exclusivo,  ya sea con algún sistema de navegación, estéreo de alta gama, rines especiales de aleación, modificar el motor para obtener una mejor respuesta y aceleración entre otras cosas. Contempla si la aseguradora que contrates para tu auto te pagará todo lo que le inviertas en equipo, si no es así, la pérdida de dinero será sustancial y afectará sin duda tu bolsillo, así como tu autoestima en caso de robo o pérdida de la unidad en un accidente.

4. Límite económico de cobertura de seguro en daños a terceros

Digamos que vas manejando y de repente te impactas por ejemplo con un Ferrari, uno de los vehículos más caros del mundo. Estás despreocupado y tranquilo porque estás asegurado, confías plenamente que tu seguro reparará los golpes ocasionados a ese bello auto, pero sorpresa el costo de arreglarlo excede por mucho el límite económico de cobertura en daños a terceros que tienes contratado. Aquí el escenario es terrible ya que aparte de tu seguro no te ayuda del todo, tendrás que desembolsar una cantidad de dinero exorbitante que quizá no tengas y el problema será cómo conseguirlo, etc. Es importante que cuando contrates un seguro revises los montos de cobertura y evalúes si éste es relativamente amplio para protegerte lo mejor posible.